Opositar
Tú eres muy joven, no te agobies, que aún te quedan muchas vueltas por dar. Mira, yo aquí estoy después de los años, otra vez en casa de mis padres, porque opositando no se puede pagar un alquiler… Y claro, aquí hay muy poca gente, hay que llevarse bien con todos, es distinto.
En mis tiempos lo normal era opositar al terminar los estudios, este era nuestro primer trabajo. Ahora todos los jóvenes han trabajado antes en lo privado. Y hay muchos andaluces aquí, eso también es nuevo.
Me he estado fijando en los profesionales más exitosos de este sector, para ver si podía proyectarme, pero me he dado cuenta de que tampoco querría vivir como ellos.
“Todas las juventudes se parecen, es en la madurez cuando empieza la diferencia, nos diferenciamos en cómo resolvemos esa desazón originaria, en cómo abordamos el cruce de caminos que se nos presenta a la salida de la juventud. El tiempo que perdimos. La imposibilidad de recuperarlo. No tener claro si lo que hicimos fue perder o ganar”. (Crematorio, Rafael Chirbes)
Mira la prima de Daniel, la que te dio esos consejos cuando ibas a la universidad, estuvo en Francia, en Nueva York… Y ahora en Diputación.
“Es sorprendente que un libro que habla de burocracia, tedio, apatía y tiempo muerto pueda atrapar tanto y tener un ritmo tan bueno. Sara Mesa tiene un talento especial escribiendo de personajes perdidos y solos en lugares opresivos. ‘Oposición’ llega el 5 de marzo a librerías”. (Lucía Tolosa, periodista, en la red social X)
Hay que aprender a dejar ir, no hay que tener miedo de dejar ir porque, si no, acabas aferrándote a cada cosa…
- ¿Entonces tú estás tranquilo?
- Si no, siempre nos quedará opositar.
“Así se continúa andando en medio de una espera confiada, y los días son largos y tranquilos, el sol resplandece alto en el cielo y parece que nunca tiene ganas de caer hacia poniente. Pero en cierto punto, casi instintivamente, uno se vuelve hacia atrás y ve que una verja se ha atrancado a sus espaldas, cerrando la vía del retorno”. (El desierto de los tártaros, Dino Buzzati)
A esta consulta vienen muchos opositores y yo siempre les digo que…
El preparador trabaja allí y no solo eso, sino que es uno de los autores del manual que recomienda la institución en su web. Responde los whatsapps a cualquier hora. Quedaremos un día para entregarle el dinero en algún punto a medio camino.
En ciudades pequeñas como esta, ya sabes, todo el mundo conoce a alguien en las administraciones, la gente funciona así. Para el de fuera, cualquier trámite es mucho más difícil. Nosotros intentamos ayudar en eso también.
Yo no tenía vocación de educar, pero estudias algo de Humanidades y la salida laboral es esta.
“Una pareja denuncia en Toledo la retirada de la tutela de su bebé por el pasado ‘de maltrato y abandono’ que sufrió la madre. La Delegación de Bienestar Social entiende que el ‘apego desorganizado’ del que fue víctima la joven, de 19 años, criada en un centro de menores y con una discapacidad leve, pone en ‘peligro’ a su hija recién nacida e ignora al padre en su resolución”. (Patricia Ortega Dolz, El País, 3 de febrero de 2025)
¿Qué te ha parecido ese señor? Estuvo veinte o treinta años en la empresa y lo despidieron ya de mayor, decidieron que sobraba gente.
“Algunos amigos me preguntan por qué he hecho una oposición. Habría muchas respuestas largas, pero la corta es que quiero un montón a mi padre y quería un montón a mi madre y nunca voy a olvidar sus ojos tan alegres el día que aprobé y ellos supieron que no me podían despedir”. (Te siguen, Belén Gopegui)
Y cuando me saqué la plaza mi padre dijo: “Ya me puedo morir tranquilo”.